La fabricación del encofrado de acero para parapeto destinado a la Línea Al Thawra (Línea 3), fase 3 del Metro de El Cairo, se llevó a cabo en 2020 siguiendo los más altos estándares de calidad y cumpliendo estrictamente con las normas europeas de fabricación metálica. Este proyecto formó parte de una de las ampliaciones más estratégicas del sistema de transporte cairota, donde la precisión, la durabilidad y la seguridad estructural eran requisitos imprescindibles.
El trabajo incluyó la producción completa de los paneles del encofrado, la estructura portante, las barandillas de seguridad, así como la integración de ruedas industriales, pernos y tuercas de alta resistencia, garantizando un sistema robusto, modular y fácil de manipular en obra.
El encofrado para parapeto es una estructura provisional diseñada para contener y dar forma al hormigón en muros bajos perimetrales. Se caracteriza por ser un vaciado de altura limitada que requiere estabilidad y una alineación muy precisa.
Este tipo de encofrados desempeñan un papel fundamental en la construcción de infraestructuras ferroviarias y estaciones en superficie. Estos sistemas se utilizan para ejecutar:
La fabricación del encofrado se realizó utilizando dos calidades de acero estructural:
La estructura final se dividía en varios componentes:
Basado en 3 criterios:
La Línea 3 del Metro de El Cairo es una de las más modernas y estratégicas del sistema de transporte. Su reforma y ampliación conecta el Este (Aeropuerto) con el Oeste del Nilo (Gizá) dividiéndose en varias fases para mejorar la movilidad en la capital. La fase 3, que fue donde se empleó este encofrado de acero, incluyó más de 17 km de distancia y 15 estaciones, cruzando el río Nilo. Esta modernización de infraestructuras incluyó nuevos tramos elevados y subterráneos, ampliación de la capacidad de varias estaciones y nuevas conexiones con zonas densamente pobladas y áreas administrativas.
Esta fase forma parte de un plan de expansión destinado a absorber el crecimiento demográfico y reducir la congestión en una de las metrópolis más grandes del mundo.
El proyecto fue financiado por la Autoridad Nacional de Túneles (NAT) y cuenta con participación europea y egipcia para expandir una red de más de 80 kilómetros.