La Presa de Villalba de los Barros, situada en el municipio extremeño del mismo nombre, es una infraestructura hidráulica esencial para el abastecimiento y el desarrollo agrícola de la comarca de Tierra de Barros. Su construcción supuso un salto cualitativo en la gestión del agua en la zona, combinando ingeniería civil de alta precisión, soluciones constructivas avanzadas y un diseño orientado a garantizar la seguridad estructural durante décadas.
Aunque la comarca ha contado históricamente con pequeñas presas y albueras desde el siglo XVI, la demanda creciente de agua para regadío y abastecimiento llevó a planificar una infraestructura moderna sobre el río Guadajira. La adjudicación de las obras se realizó en 2006 y finalizaron en 2010. La capacidad del embalse se cálculo para 106 hm3 con una altura de 45,5m y una cuenca de aportación de 343 km2.
Durante la fase de excavación y preparación del vaso del embalse se localizaron yacimientos arqueológicos de interés, algunos de los cuales quedaron finalmente sumergidos bajo las aguas del embalse, añadiendo un componente patrimonial singular a la obra.
Las galerías de inspección y drenaje son elementos fundamentales en cualquier presa moderna. En Villalba de los Barros cumplen funciones críticas:
Concretamente la Presa de Villalba de los Barros cuenta con dos galerías de hormigón armado, diseñadas para garantizar la seguridad, el control estructural y la operatividad durante toda la vida útil de la infraestructura.
Es la galería principal de inspección y control. Su función es vigilar el contacto entre la presa y los cimientos, que se encajan en la roca a lo largo de aproximadamente 4 metros. Permite:
Esta galería cruza la presa de forma perpendicular y tuvo un papel decisivo durante la fase de construcción. Su función principal fue desviar el río Guadajira mientras se ejecutaba el cuerpo de la presa, permitiendo trabajar en seco y garantizando la estabilidad del proceso constructivo.
Una vez finalizada la obra, la galería transversal queda integrada en el sistema de drenaje y control interno, contribuyendo a la seguridad global de la infraestructura.
Para la construcción de las galerías de la Presa de Villalba de los Barros se emplearon encofrados acero fabricados por Caldibe, diseñados específicamente para adaptarse a las exigencias del proyecto.
La fabricación a medida realizada por Caldibe asegura que cada panel encaje con tolerancias exactas, reduciendo tiempos de ajuste en obra y garantizando la continuidad del revestimiento interior, un aspecto crítico en presas donde la impermeabilidad y la estabilidad son prioritarias.
El uso de encofrados de acero de alta precisión aporta beneficios directos:
La Presa de Villalba de los Barros es un ejemplo de cómo la ingeniería hidráulica moderna integra historia, territorio y tecnología. Sus galerías interiores, ejecutadas con encofrados de acero por Caldibe, representan una pieza clave en la seguridad y funcionalidad de la infraestructura, asegurando un comportamiento óptimo durante décadas.